Hiperidrosis axilar y palmar

Toxina Botulínica

La transpiración y la sudoración es importante y necesaria para el cuerpo, ya que a través del sudor se eliminan las toxinas y se regula la temperatura corporal.
Estos fenómenos aumentan en las épocas de verano cuando los días son extremadamente calurosos y las temperaturas son muy altas. Produce olor y muchas veces moja y deja marcas en la ropa. La sudoración y transpiración pueden disimularse con desodorantes y anti-transpirantes.
Si bien todo esto es normal, algunas personas sufren una complicación a la que se denomina hiperhidrosis.
La hiperhidrosis es una enfermedad que produce en las personas exceso de sudoración.
Esta enfermedad es más frecuente en la palma de las manos, aunque también puede sufrirse en las axilas y en el rostro.
Aquellas personas que sufren hiperhidrosis palmar (en la palma de las manos) necesitan utilizar continuamente toallas de papel antisépticas para secarse el sudor.
La hiperhidrosis impide realizar varias actividades y trabajos profesionales, realmente es un gran problema para quien la padece.

Sí existe un tratamiento para frenar la sudoración excesiva que produce la hiperhidrosis. El tratamiento que debe seguir una persona con dicha enfermedad son sesiones de botox. La toxina botulínica, principio activo del Botox, ejerce su efecto mediante el bloqueo selectivo de la función de las glándulas sudoríparas a nivel de la zona de inyección. La toxina botulínica es un producto ampliamente utilizado en dermatología por dos de sus efectos: en primer lugar, su capacidad para relajar los músculos hace que sea uno de los tratamientos estéticos estrella, ya que permite mejorar las arrugas de la cara.
En segundo lugar, su efecto inhibidor de la secreción de sudor ha supuesto una revolución en el tratamiento de la hiperhidrosis. La acción de la toxina botulínica sobre el organismo es temporal, cesando su efecto a partir de los 6-8 meses. Se trata de una terapia con un perfil de seguridad excelente.
Este tratamiento debe ser realizado por un profesional. El profesional inyectará pequeñas cantidades de bótox en zonas localizadas (manos, axilas o rostro)
El bótox bloqueará algunas terminaciones nerviosas, las cuales tienen un mal funcionamiento y son las culpables de que las glándulas sebáceas produzcan sudoración en exceso.
El tratamiento no es doloroso ya que antes de realizar el tratamiento pondremos en la zona anestesia tópica.
Los resultados son excelentes, es un tratamiento muy recomendado por profesionales, el paciente podrá sentir un alivio al no tener continuamente mojada la zona afectada.
Este efecto es temporal, luego se debe volver a inyectar bótox.