Cuperosis

La couperosis es una dilatación de los vasos capilares que irrigan la dermis. El resultado de ello es la formación telangiectasias, que son pequeñas venas varicosas, en diferentes partes del rostro con mayor incidencia en los pómulos y aletas de la nariz. La podemos encontrar en todo tipo de pieles, aunque se hace más visible en personas cuya piel es clara y fina, y su aparición está favorecida por factores genéticos, emociones intensas, alcohol, café, tabaco, picantes, trastornos digestivos, exposición excesiva a la radiación solar o el uso continuado de corticoides tópicos.

Gracias a la tecnología Láser podemos calentar selectivamente los vasos sanguíneos hasta provocar su cierre. Al incidir el láser sobre la piel, el rayo es captado por la oxihemoglobina y se lesiona el endotelio sin dañar los tejidos circundantes. Progresivamente el propio cuerpo lo reabsorbe de forma natural consiguiendo la desaparición de la araña vascular.

¿Qué lesiones vasculares pueden tratarse?

Las lesiones vasculares benignas como telangiectasis, hemangiomas, eritema, rosácea…
Por lo tanto la tecnología láser es una solución no-quirúrgica que no necesita de agentes tópicos o adormecedores y proporciona un tratamiento rápido y efectivo que ofrece una gran satisfacción a los pacientes por sus excelentes resultados.